¡Qué bonito es lo bonito! -cuando está bonito- ¿Pero y cuando no? Pos no.
La ciclopista, un anhelo añejo y sentido de la ciudadanía pachuqueña desde que tengo memoria, fue inaugurada oficialmente apenas semanas atrás, con todo el bombo y platino que acompaña a la administración de nuestro querido Gober Chong. Y es que, como cualquier pachuqueño que se digne de serlo, nuestro gober sabe de los pocos paseos , arbolados o no, que la ciudad conserva en estado óptimo para poder realizar actividades físicas de regular impacto. Así que semanas atrás -apenas el 8 de noviembre de este año calendario- nuestro gober entregó simbólicamente esta infraestructura que atraviesa la ciudad desde la avenida Madero y su recién inaugurada Rotonda de los Hombre Ilustres, hasta la avenida Felipe Ángeles. Casi 3 km de lujuria deportiva.
Así que allá fue a dar esta cucharita rubicunda, deseosa de hacer realidad un añejo deseo de juventud: Volverse palito de paleta, algo así como una costilla - con pura carne pegada al hueso-. A deshacerme pues, de los kilitos de felicidad que últimamente rodean mi humanidad.
Y lo primero que me sorprendió, fue la cantidad de señoras, señoritas, dones y jóvenazos que ya se encontraban a eso de las 7:30 de la mañana haciendo uso del paseo. Había chicas con pesitas en mano, señores con bicicleta, señores caminado, señoras paseando y un par de muchachos trotando. No me atrevo a decir que la cosa estaba congestionada pero si bastante concurrida. Esta primera observación ratifica mi premisa inicial: ¡cómo hacia falta un espacio así en el centro de Pachuca!.
Sin embargo, con el paso de los días, la ciclopista, que me parecía un proyecto bien realizado, comienza denotar pequeñas trazas de negligencia, pequeños grandes defectos que ya acusan de la nula cultura del mantenimiento, la supervisión y la cultura cívica de autoridades y usuarios pachuqueñas,. Aquí la muestra.
Si usted ingresa a la ciclopista de norte a sur. ¿por dónde entra? Pues… propiamente, ¡no hay entrada! O atraviesa en Ramírez Ulloa y la esquina del monumento a los hombres ilustres y recorre el breve paseo , arruina el pasto y los arrayanes ;continua por lo que parece ser un colector de agua, tinaco o-vaya-usted-a -saber, que esta a medio terminar, o…. Corre como perro apaleado tratando de no ser arrollado por los automóviles que de norte a sur, vienen saliendo del primer puente hundido. En fin, yo prefiero contribuir a la lenta e inexorable muerte de arrayanes y pasto del paseo de los hombres ilustres… ni modo.
Enseguida otros pequeños asuntos llaman la atención. Por ejemplo: ¿Cómo se le hace para que una ciclopista recién estrenada tenga el pavimento irregular?. En verdad ¿qué no hubo alguien que iba dirigiendo la obra y diciendo: "Muchachos, hasta que no quede parejito, no terminamos"?. Misterios de la supervisión de obra. A este anónimo individuo también podríamos preguntarle cómo es que una obra que tiene menos de un mes de inaugurada, tiene pedazos de banqueta que ya acusan un deterioro avanzado en la pintura, al punto en que ya esta descascarada en algunos espacios. Nuevamente, la inferencia nos lleva a pensar en asuntos tan oscuros como la pobre calidad del material que se utilizó para pintarlo. Pero no quiero pensar mal, seguro fue sólo un desliz. No podemos pensar lo mismo con los tubos de plástico que dolosamente reposan a uno y otro lado de la ciclopista, inferimos- nuevamente- que se encargan de llevar la energía eléctrica entre un foquito y otro. ¿No pudieron ocultarlos propiamente, algo así como para que no se deterioren a la primera? Es decir, ¿no pudieron hacerlo bien?
A estas pequeñas negligencias de la supervisión y el mantenimiento se suman ya algunas de los usuarios y transeúntes que utilizan este espacio. Hoy, por ejemplo, noté que algunos de los foquitos instalados expresamente para alumbrar la pista ya se encuentran incompletos. (Seguramente porque sólo la mitad de los foquitos tienen protecciones antirrobo…. ¿problema de presupuesto acaso?). A esto, podemos agregarle los desperdicios orgánicos de mascotas que también aprovechan la ciclopista para hacer su rutina de ejercicio; manchas de pis y de pos que ya se ven a los lados de los carriles. Comienzo a pensar que entre las negligencias de las autoridades municipales, y las propias de los ciudadanos, esta famosa ciclopista terminará reducida a escombros y piedras en un par de años ( Y sino, alguien recuerda los jardines plantados en la entrada de cubitos en los noventas, las condiciones del viaducto que inauguró Rosell en los ochentas... y la lista sigue)
A estas alturas, sólo me queda pedirle al honorable Ayuntamiento de la bella y vapuleada airosa, lo que uno de mis mostritos, en pleno estrés semestral, me dijo un día: -Ahí están todas las tareas "Chéquele bieeen"-.
A su siempre amable y honrosa consideración.
Saludos desde esta noche que convierte a los pingüinos en paseantes de la airosa




"con todo el bombo y platino que acompaña a la administración"
ResponderEliminarCreo que es Bombo y Platillos.
Es interesante la nota, pero algo mas interesante es la falta de cultura, Bravvvooo porque hacen, Mal porque no hacen nada... No estamos contentos con nada, pero tampoco exigimos administraciones publicas de calidad.
Saludos.
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